7/4/20

Confinamiento en casa y entrenamiento según posibilidades



Día 20: 





Día 19: 



¿Que pienso durante los  80 minutos que estoy corriendo, perdón, trotando en un circuito de 33 metros?.
  Contra todo pronóstico, no se me hace ni duro ni largo , zancada tras zancada con la mirada en la pared del garaje, la pequeña rampa  y el edificio de enfrente,  durante 6 segundos  y vuelta a empezar una y otra vez, pero una cosa es la mirada, otra el pensamiento.
Hoy  en estos momentos yo estaba corriendo por la Laguna de Peces en dirección a Peña Trevinca, una de las muchas zonas que me encantan para correr y que mi cabeza está planeando, cuando y como en un futuro inmediato, en cuanto abran esta situación de confinamiento, es lo primero que haré, mis primeros días libres iré a la zona del Lago de Sanabria a correr a nadar en el Lago y a disfrutar de los espacios abiertos.
Una vez más la cabeza manda, el cuerpo obedece.



Día 18:








Día 17:




Día 16:





Día 15:





Día 14:






















Día 13:












Día 12:















Día 11:


Ya sale el sol.......a ver si la estrella divina nos da luz y  calor en todos los aspectos.



1hora  de trote + 45' de rodillo + 20' de core .


Día 10:






1hora  de rodillo + 50' de trote a continuación.




Día 9:



Sigo con 1:20 de carrera, bueno más que carrera es trote perralleiro, pero algo es algo.

Pero hoy me ha llegado por Amazon un rodillo que me va a solucionar mucho.




Me dejo mi amigo Carlos este rodillo hace unos días, pero es un poco peligroso para mis mermadas facultades de equilibrio actuales.



Día 8:






Día 7:



Día 6:



Día 5:




Día 4:




Día 3:



Día 2:



Día 1:



Sesiones de 1h mínimo y 1:20 máximo, de momento y hasta ahora, con intención de aumentar el tiempo, ahora mismo es lo que sobra.

Al terminar la sesión de trote diaria, una sesión corta de TRX y algo de CORE entre 20' y 50' más los estiramientos:



Estas sesiones de carrera lenta por obligación me recuerdan las de hace años sobre las cubiertas de los barcos en que navegaba, aquí el suelo no se mueve, se pisa mejor y es más seguro el cemento que el acero mojado, sin embargo el aire que respiraba y la mirada en el horizonte, el océano, el cielo o la costa no es comparable a las vistas desde mi garaje, pero me adapto al entorno que tengo y el momento que me toca vivir.  

Ahora mismo echo de menos esos días en que entrenaba sobre las cubiertas de los barcos al aire libre y me imaginaba que estaba corriendo por montes o bosques, sin embargo todo puede ser peor, por lo tanto sigo como siempre y haciendo lo único que puedo hacer, "aprovechar el momento".

 Navegando por el Mar Caribe

 En las cristalinas aguas de Cancún

 Saliendo de La Habana.


 Mar Tirreno, el Strómboli al fondo.

 Por el Adriatico.