4/5/18

Al fin la Primavera

 Día soleado, ventoso y series con la cabra.


28/4/18

El pinar y campo de golf de Castellón


El Pinar y Campo de golf de Castellón es un lugar bastante bueno y agradable para correr sobre césped, ahora vuelvo a entrenar allí.




Lo descubrí en 2002, la primera vez que estuve viviendo en Castellón y era donde entrenaba habitualmente,  en solitario o con un grupo de corredores Castellonenses, y hoy día no ha cambiado nada.
(Foto del 2002)
Habitualmente doy vueltas a un circuito de 3 kilómetros que lo rodea.

Y al finalizar unos minutos corriendo descalzo sobre el césped que es un placer para los pies.   

7/1/18

El Marjal del Moro

Desde que vivo en Valencia, concretamente en Puzol tengo a escasos dos kilómetros  de mi casa un humedal, dónde se dan unas condiciones excelentes para pasear, disfrutar de la naturaleza, observar multitud de aves  y en mi caso correr y aunque me gusta correr en diferentes lugares,  este es uno de los más utilizados por ser el más cercano a mi casa, un privilegio que llevo disfrutándolo unos cuantos años, una y mil veces he corrido por todos y cada uno de sus caminos, en todo tipo de días , primaverales de excelente temperatura , invernales , calurosos de verano, con buenas sensaciones , con cansancio, con euforia, en soledad casi siempre y algunas veces acompañado por Diego, aunque pocas.




 



Rodaje largo de ida y vuelta con Diego de compañia.

 Y siempre ese lugar me hacía desconectar del medio urbano y embeberme totalmente mientras corría,  de ese entorno especial, los sonidos de las aves, el viento entre los juncos, la humedad, la luminosidad, todo ello me hacía disfrutar más de lo normal en un entrenamiento de carrera a pie, cuando lo hacía en “La Marjal del Moro”.



 



Pues eso se terminó ya, nunca se me pasó por la cabeza que pudiera desaparecer tan de repente, de un día para otro.
El pasado día 4 cuando llegaba a mi casa a medio día por la carretera avisté una enorme columna de humo, que ubiqué a primera vista por la zona de Sagunto y en un principio pensé que podría estar localizado en  un polígono industrial, pero a medida que me acercaba a Puzol, pude percatarme de lo que no se me paso por la cabeza y eso fue la cruda realidad, se estaba quemando El Marjal del Moro.  


Al atardecer fui al lugar a ver cómo estaba el incendio.
  







Y  al día siguiente fui con la bici a ver cómo había quedado.