21/1/10

La comodidad debilita y desarraiga los principios.

Mañana vuelo a Gran Canaria voy a un campus de triatlón , tengo que salir para el aeropuerto a las 9 de la mañana , y como llego a las 18 horas puedo correr una vez allí y así lo puedo hacer en compañía de alguien del grupo, eso es lo que he pensado, pero recapacitando me he dado cuenta que eso no es lo que hubiera pensado hace unos años cuando navegaba y entrenaba , entonces ni me hubiera planteado otra cosa diferente a levantarme a las 7 correr hora y media y salir para el aeropuerto, por si luego vienen mal dadas.

Ya casi no recuerdo las sesiones diarias durante meses de 20 km en un pasillo de 60 metros de la cubierta de un barco o correr por los muelles de cualquier puerto o en cualquier sitio desconocido a las horas más intempestivas al terminar el trabajo.
Ahora con un trabajo relativamente cómodo para poder entrenar me he adaptado a esa comodidad y me he convertido en un ser mucho mas débil.
Sí , la comodidad debilita y como dice Clemente Alonso los halagos también ; Dicen que El Cesar cuando se manifestaba ante toda Roma y esta le aclamaba y vitoreaba eufóricamente , se hacia poner oculto tras de si a un esclavo para que cada poco tiempo le dijera “recuerda que eres mortal” , Cosas del Cesar y de Clemente Alonso, pero que acertados están , por mi parte cuando algún compañero me hace algún elogio se lo agradezco de todo corazón , pero me he puesto detrás a mi propio esclavo para que me diga “Recuerda que solo eres un globero muy motivado”

Volviendo al tema de la comodidad y no al de los halagos que me voy por las ramas con facilidad, Un corredor creo que de Zamora, José Manso , estaba hace años siempre entre los primeros en las carreras populares de la zona y ganaba unas cuantas , una vez mientras rodábamos juntos , como era un tipo cachas , le pregunte que si hacia mucha gimnasia , me dijo que no sabia lo que era eso pero que descargaba todos los días unos cuantos camiones cargados con sacos y luego supongo que a entrenar , pero a entrenar para correr en 1:07 las medias maratones que para eso hay que sudar bien la camiseta, yo a veces la he sangrado y solo hacia 1:12 aunque aquello fue cuando todavía no era débil aunque entrenará en peores condiciones que ahora.
Entrenar y competir como lo hago ahora y relacionarme con la gente que me relaciono en este mundillo es para mi muy satisfactorio y forma parte de mi felicidad, pero a veces añoro algunos momentos y sensaciones pasadas y que ahora son inexperimentables por las circunstancias de mayor comodidad en las que vivo.

 

Quizás mañana me levante a las 7 de la mañana para correr antes de ir al aeropuerto, pero no lo hare porque sea beneficioso para mi forma física ni tampoco por apetencias, si lo hago será solo por cuestión de principios.