19/05/07

IM Lanzarote 2007 "La mente se puede equivocar, el corazón no".


4 de Junio de 1995 a bordo del “Buganvilla” ferry que une Lanzarote con Fuerteventura y donde trabajo de primer oficial , es un día como otro cualquiera en la Isla , el viento sopla fuerte y la mar esta como tantos otros días , mi rutina de trabajo se desarrolla con normalidad , sin embargo hoy tengo una sensación extraña, una especie de anhelo , de ansiedad ,de resignación, como si tuviera un cabo suelto no sabría como describirlo exactamente y tampoco se por que, quizás es debido a que en estos mismos momentos y a escasos kilómetros de aquí se está disputando el Ironman de Lanzarote, con una tal Paula Fraser y un tal Frank Heldoorn ,un Español que se llama Marcos Barrantez , nombres que me suenan algo y muchos otros que ni me suenan y yo debería estar viéndolo, aunque eso tampoco es exactamente lo que anhelo la verdad es que sueño con estar dispututándolo. ¡ Pero que digo¡ ¡que absurdo¡ si yo no soy triatleta , nunca he participado en un triatlón , a penas nado unos cientos de metros al año y no tengo bici de carretera y aunque hago 140 kilómetros semanales corriendo y corro 42 Km. en 2horas 30 minutos, eso no me da ningún derecho a soñar con poder estar ahí , es lo que piensa mi cabeza, pero a mi corazón no le convence del todo.


19 de Mayo del 2007 De nuevo en Lanzarote acabo de cruzar la línea de meta del Ironman de Lanzarote ,después de 10 horas y 56 minutos de buenas sensaciones de disfrutar de cada brazada de cada rolido en las azuladas aguas de Puerto del Carmen de cada pedalada , cada repecho , cada subida cada bajada y cada curva de esta isla única y de correr por el paseo marítimo inmerso en el ambiente que se respira, mi mente disfruta y manda ,mis piernas van solas, lo que siento ahora es indescriptible pero lo comprendo perfectamente , soy finisher en Lanzarote, acabo de liberar a mi corazón de una espina que se me clavo profundamente hace 12 años.Que maravillosas sensaciones hoy en Puerto del Carmen.
La cabeza se puede equivocar, el corazón no.